Cuando uno está desempleado, cuesta asimilar que la gente elegida por el pueblo, cuyo trabajo es fabricar vidas mejores. Se dedica a quitar sueños, a anular estómagos, a eliminar subsidios; de aquellos, que no se pueden mantener en pie, sosegadamente; perdiendo el equilibrio, al leer la facturas que desprende la rutina. Es una vergüenza, que los políticos roben, y tanta gente, no pueda pagar su libertad que es tener un trabajo. La sociedad, tiene que rebelarse contra el saqueo de sus impuestos, y quienes, se dedican a expoliar nuestro futuro, han de devolver nuestro dinero.
Ana Tapias( Todos los derechos reservados)
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