Mañana, hace 80 años desde que se produjo "el Alzamiento". A mi, la Guerra civil me llegó como una historia, que contaba mi abuelo, materno, y su hermano. Mi abuelo, luchó con Franco, mi tío, contra Franco. Apenas recuerdo, la trémula historia de mi abuelo "Iba a la Casa del Pueblo, pero, le pilló la Guerra en el bando nacional, así que no estaba en esos momentos, con su mujer embarazada, de mi madre; para hacer heroísmos y cambiarse de bando". Mi tío, decidió cambiarse de bando. Al terminar la Guerra, Franco, le condenó a muerte. Finalmente, estuvo algunos años en la cárcel; y la mayoría de su vida en el exilio interior, de los derrotados, sin poder trabajar; callado entre los muros de su lúgubre casa. Mi madre, una mujer nacida a inicios de 1937, susurra; teme ser oída por los vecinos; tal vez, fueron ellos los que delataron a mi tío.
La voz de mi abuelo, se extinguió en mi memoria, a los dieciséis años; un cáncer le dejó fuera de mi vida. Mi tío, murió con 105 años; fue su venganza, sobre aquel hombre bajito, con bigote, de tono aflautado, que aplastó la libertad, la sonrisa, los sueños, el futuro, de millones de españoles; algunos de los cuales, aún yacen desaparecidos bajo las cunetas. Memoria, dignidad y Justicia para las víctimas.
La voz de mi abuelo, se extinguió en mi memoria, a los dieciséis años; un cáncer le dejó fuera de mi vida. Mi tío, murió con 105 años; fue su venganza, sobre aquel hombre bajito, con bigote, de tono aflautado, que aplastó la libertad, la sonrisa, los sueños, el futuro, de millones de españoles; algunos de los cuales, aún yacen desaparecidos bajo las cunetas. Memoria, dignidad y Justicia para las víctimas.
Ana Tapias.
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