Hay personas, que llenan nuestras horas de
fantasías, y nos hacen soñar con otros mundos; y, besamos otras atmosferas; y, caminamos con
otros pies. El amor fluye desde nuestra
imaginación, hacía un deseo poco versátil, que adelgaza
nuestra monotonía, de aquellos, que pretenden romperla con su maltrato,
con su desprecio, con su perversidad. Pero, esas personas, que con una sonrisa,
con una palabra, con un verso, cambian nuestra realidad, desaparecen como fantasmas
que son y hemos de aprender a vivir con las ausencias de nuestras almas
gemelas, que difuminan sus rostros, nuestros rostros, al otro lado del espejo.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)©
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