viernes, 28 de octubre de 2016

Maria de Pablos Cerezo

Mi amigo, Emilio, me regaló un libro titulado" María de Pablos Cerezo". " Para ti que te gustan las mujeres fuertes, luchadoras y aguerridas", me dijo. Al llegar al trabajo lo ojeé, me encontré con la Calle Mal Consejo, mi calle; avancé unos renglones descubriendo el año 1914. " Mi abuela la habría conocido", pensé, pues nacieron en el mismo año y vivían a un metros de distancia. Adentrándome en el libro, escrito por Mariano Gómez de Caso Estrada, descubro bajo la mirada comedida de María, a una compositora-pianista; que triunfó en la década de 1920 en España, cuando las mujeres yacían emparedadas en el hogar. Viajó a Roma en 1928 con una beca,  en 1930 viaja a Paris, vuelve a Roma ( Estos detalles no los tengo muy claros); en 1934 compone su última obra:
"... Las almas a la imagen divina de la esperanza
que en el pecho  de niñas enamoradas
mariposa voluble bate las alas......"
Su vida musical fue menguando por la enfermedad;  que la relegó al olvido, al exilo, al destierro, de sus manos, de sus composiciones, de su canto a los sueños. María de Pablos Cerezo, fue una mujer que rompió barreras, que atravesó distancias, que voló en el espacio, y ahí sigue.
Con cariño y admiración a su figura.


Ana Tapias,

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