sábado, 16 de septiembre de 2017

Leer novelas

Depende de cómo distribuya  mi tiempo, leo más o menos novelas. Palabra, usada despectivamente por muchos. Una de mis horas favoritas para leer es la seis de la mañana. Atrás, quedan mis días de amistad( el tiempo siempre corre en contra), donde era considerada rara,  fuera del capitalismo, que impone rutinas, a veces, agónicas. Por levantarme tan pronto, sin tener nada que hacer.  Esta madrugada, fría, silenciosa, en Segovia. Mientras terminaba, "Los Hermosos años del castigo" de Fleur Jaegg. He descubierto, la esencia de la novela, que es el momento callado, oculto entre las sombras, camuflado entre palabras, mediante las cuales el  narrador, nos invita a adentrarnos en su mundo, a entrever sus incógnitas, que nunca resuelve, pues pertenecen a su purgatorio particular. El ruido por llegar al final del libro, y empezar otro.  Nos impide colonizar al escritor, que yace agazapado tras los personajes.
Ana Tapias( todos los derechos reservados)

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