jueves, 2 de febrero de 2017

Vivir

Cada mañana, nos despertamos, agotados, sin entusiasmo; pensando, que viviremos siempre; que nos rodearán los mismos a quienes, hace años que no soportamos; que nos juzgarán los vecinos, si oyen algún ruido extraño; que caminaremos al mismo ritmo que ayer; pero, llega el viento, nos derriba, nos tira al suelo,; abandonándonos a nuestro destino, en sepia, del que no sabremos cómo despertar.

Ana Tapias


No hay comentarios:

Publicar un comentario